Sistemas de control de presencia
La caseta de control de acceso comprueba que quien llega es empleado y registra su entrada. Se acaba la doble contabilidad y las disputas sobre quién llegó y cuándo.
Una caseta de control de acceso que no sabe quién es empleado no es más que una barrera más cara. El valor real surge cuando el sistema se conecta con lo que ya funciona en la empresa.
La caseta de control de acceso comprueba que quien llega es empleado y registra su entrada. Se acaba la doble contabilidad y las disputas sobre quién llegó y cuándo.
Un transportista registrado pasa al sistema de franjas horarias y recibe una puerta (gate) y un orden. El no registrado se gestiona en el kiosco.
Transferencia de datos de entrega, albaranes y números de referencia para que el conductor no tenga que teclear nada a mano.
Vinculación del pesaje con el paso concreto y el albarán: el ticket de pesaje se genera automáticamente.
Transferencia de los permisos de una tarjeta emitida al sistema existente, siempre que ofrezca una interfaz utilizable.
Una invitación de visita como evento de calendario que el anfitrión acepta de la forma habitual.
La integración es el punto donde los proyectos más se retrasan, normalmente porque se dio por sentada en la oferta y solo durante la ejecución se descubrió que la otra parte no tiene ninguna interfaz utilizable.
Nosotros hacemos lo contrario. Antes de ofrecer una integración, queremos ver la documentación de la interfaz de la otra parte y saber quién es el responsable en su lado. Si la interfaz no existe, lo decimos claramente y proponemos otra vía, por ejemplo una importación periódica de archivos en lugar de una conexión en vivo.
El desarrollo de una interfaz propia lo tratamos como una partida independiente, no oculta en el precio de la licencia. Así usted ve lo que cuesta la integración y puede decidir si la quiere ya o en una segunda fase.
El sistema dispone de interfaces máquina-máquina (API) protegidas mediante clave API y token: una puerta externa, un kiosco o una barrera pueden notificar la entrada de un vehículo, consultar la autorización por matrícula o controlar el paso. Gracias a ello podemos conectarnos también a puertas, barreras y kioscos que ya están en el sitio: no hace falta cambiar toda la infraestructura por nuestra causa.
Con un sistema de control de accesos ajeno procedemos igual: a través de la interfaz intercambiamos identidades, tarjetas y permisos en ambos sentidos; no sustituimos el sistema, lo complementamos. Cuando tiene sentido, transmitimos también el estado de la instrucción de seguridad, para que quien no la tenga válida ni siquiera llegue a la puerta.
La regla es la misma que en las demás integraciones: primero comprobar la interfaz de la otra parte, después prometer. La API abierta es nuestro lado del puente; el otro lado tiene que tenerlo también la contraparte.
Sí, las integraciones con sistemas empresariales son parte habitual del suministro: los pedidos y avisos del ERP/WMS pueden determinar a quién espera la caseta de control de acceso. Construimos la interfaz según su sistema, no al revés.
Sí, el paso por el torno se registra directamente en el control de presencia. Tenemos varias integraciones con sistemas de control de presencia en funcionamiento y la API es propia, así que no depende de terceros.
El sistema dispone de una interfaz M2M — notificación de vehículo, consulta de la planificación, autorización de acceso — protegida con clave API. Facilitamos la documentación con el proyecto; el alcance de la interfaz crece con cada integración.
Cuéntenos cómo funciona hoy en su planta. Le responderemos con una propuesta de alcance y un precio, o configure primero su solicitud en el configurador.