Operador de depósitos de combustible
Una red de recintos independientes, un único estándar operativo. Donde se manipulan combustibles, registrar el acceso no es una formalidad: es una medida de seguridad.
LeerUn recinto, dos empresas, dos conjuntos distintos de permisos. Una visita a una empresa no debe llegar a las instalaciones de la otra, y aun así ambas usan el mismo acceso.
| Antes | Después de la implantación | |
|---|---|---|
| Control del acceso | Un portero para todas las empresas, colas en horas punta | Cada empresa gestiona sus propias visitas y transportistas, acceso sin personal |
| Reparto de costes | Conjeturas sobre de quién era la visita y el camión que pasó | Registros por empresa: cada una ve los suyos, el administrador del recinto lo ve todo |
| Responsabilidad | No queda claro quién dejó entrar a quién al recinto | En cada acceso queda registrado quién lo autorizó y por qué |
El recinto lo comparten dos empresas independientes. Esto significa que el sistema debe saber, para cada persona que llega, a cuál de ellas se dirige y abrirle solo los pasos que le corresponden. Al mismo tiempo, debe quedar claro a simple vista con qué empresa se está tratando, desde la pantalla de bienvenida hasta la tarjeta emitida.
A esto se suma un conjunto completo de grupos de acceso: empleados a pie y en vehículo, visitas individuales y en grupo, proveedores externos, transportistas en modo recepción y expedición, y vehículos de servicio recurrentes.
El recinto recibió una caseta principal para personas y turismos y una caseta de mercancías independiente para el tráfico de camiones. Los peatones pasan por un torno y los vehículos por una barrera; los dispositivos de salida llevan la marca de la empresa a la que pertenece el paso.
Cada grupo de acceso tiene su propio escenario, siete en total. Un empleado pasa sin más con una tarjeta o su matrícula. Un proveedor elige el modo recepción o expedición, selecciona a una persona del almacén y el sistema le muestra un plano del recinto con una cuenta atrás hasta que se levanta la barrera. Una empresa de servicios externa recibe una tarjeta con autorización de larga duración para no tener que registrarse cada día de nuevo.
Los vehículos recurrentes, típicamente la recogida de residuos, están registrados previamente por matrícula y pasan sin detenerse. Si el sistema no reconoce la matrícula, el escenario recurre por sí solo al registro en el kiosco exterior.
Dos empresas comparten la infraestructura, pero no los permisos. Cada una ve sus propias visitas y gestiona sus propios accesos.
Los siete escenarios cubren también los casos que de otro modo se resuelven con una llamada a la caseta de control de acceso, que son precisamente los que más retrasan.
Una red de recintos independientes, un único estándar operativo. Donde se manipulan combustibles, registrar el acceso no es una formalidad: es una medida de seguridad.
LeerLa solución más integrada de nuestra gama. La caseta de control de acceso toma decisiones a partir de datos de tres sistemas distintos, y el conductor conoce el número de muelle antes de llegar a la barrera.
LeerCuando las entregas se planifican por teléfono, expediciones se pasa el día al teléfono. Aquí el orden se gestiona en un panel LED y el sistema sabe por sí mismo qué muelle está libre.
LeerCuéntenos cómo funciona hoy en su empresa. Propondremos escenarios y calcularemos el alcance.